El Poder de las representaciones que nos constituyen; Cecilia Lazzari

El Poder de las representaciones que nos constituyen

  Hay un secreto fundante que nos habita, es el susurro del hálito Divino, sagrado, que insufla humanidad y hay una potencia imparable la de la naturaleza, pero eso que nos hace ser sueño de Otro, que ya es mucho,! Y en el sueño para y en Otro, se realiza la existencia en un común hilar encuentro. También nos desanudamos intentando conciencia des- siendo, porque en el sueño y el síntoma nos habitan los secretos y traiciones , los deseos y las detenciones, los odios y amores que son el jugo, el néctar y alimento de un sujeto cuando imagina su vida y las habite como propia en esa realidad psíquica. Hay verdad en cada sujeto, por eso es imposible la emergencia de lo que los hace únicos, Esa verdad a veces develada en los momentos de su des-ser aparecen como sello, marca y habita dando posibilidad a la novedad a la que el sujeto es llamado, en el arte, la creación, en un psicoanálisis, en los momentos trágicos que posibilitan cambios subjetivos increíbles, en el deseo genuino realizado. 

El poder del deseo de hijo precede al sujeto que advendrá, El poder del nombre y de las representaciones que nos anteceden nos habla de la transmisión en las generaciones de lo no de lo deseado, de lo no-realizado, de las traiciones, El apellido, espacio generacional anclado en el Nombre como lo propio que me representa en tanto sujeto en esa línea de la genealogía marca particular y única con la que ese deseo hará que el sujeto pueda decir Yo- Estas poderosas transmisiones impresas en vaya saber que memoria promueven acciones, lecturas de mundo y determinan en mucho la existencia de y en un sujeto y su mundo. El poder y valor de la y transferencia dirá, sobre el final de un psicoanálisis de muchas de esas verdades para quien se atreve a llegar hasta allí.. Para el analista es la convicción de la de la existencia del inconsciente lo que lleva a un inevitable des- ser sobre el final de ese trabajo clínico donde el paciente se apropia de un significante nuevo que lo nombra expresado en su propia verdad, esa que lo habita como UNO, impar en el mundo. Somos el Otro y somos Uno. Somos soñados por Otro y al vez únicos. Sin embargo, la pretensión de originalidad es una ficción dado que habitamos un mundo que nos ha esperado y designado en un lugar, un país un espacio generacional y mandatos que nos habitan desde lo eterno, 
En relación a la importancia de la transmisión y del valor de las representaciones y su poder para cada sujeto es que prefiero las viñetas clínicas.
Viñetas clínicas: 
Antonia llega a consulta golpeando la puerta, “perdón hay una psicólogo en este lugar?” Extraño forma de llegada, estaba dispuesta a no atenderla pero despertó mi curiosidad “En internet encontré la dirección y el teléfono, pero decidí venir ”, Llega de sorpresa; . Así vino al mundo, de sorpresa, la menos de 6 hermanos. Nadie la esperaba. Todo el inicio de su análisis, así como muchas de las cosas importantes de su vida: pareja, hijos, etc estuvo teñido de esta marca de inicio.
Inés habla raro, parece extranjera. Inés es inteligente, está en al escuela secundaria y no lo logra unirse a otros jóvenes y hacer grupo, Solitaria, taciturna, aprende rápido En el relato de un sueño dice : “Estaba en una cubeta” “Probeta? digo sin saber lo que digo en lo que digo. El análisis trae preguntas,En su interrogación a la madre y descubre en ella al extranjero. Hija de una fertilización in vitro, su padre biológico, “el extranjero”, nunca fue motivo de los relatos familiares, Oculto a todos los familiares y amigos, ella nunca supo. Este origen es denunciado en esa otra lengua que raramente habita. Ella “ sabía” ? Imposible advierte la madre. El padre es homosexual y la unión de ambos fue por cariño de amigos. Cuando deciden tener familia deciden la fertilización. Inés con ese saber in-sabido que los síntomas traen a la luz para ser develados. 

Las ruinas circulares: 

El cuento de Borges “Las ruinas circulares” aborda el tema del sueño dentro del sueño, Cuenta la historia de un hombre común que se dedica a soñar un hombre y así imponerlo a la realidad. El Adan del sueño, como Borges lo llama, yace dormido y sin habla, El soñador decide encomendarse a la efigie del templo donde habita . La estatua divina , le concede animar al hombre, indicando que, a excepción del Fuego y el soñador, será pensado humano y no fantasma. Así , la criatura a la que denomina hijo despierta y se acomoda a la realidad , el creador no quiere desprenderse de él pero finalmente decide enviarlo a otro Templo aguas arriba. Antes infunde en el hijo el olvido total de esos años, para que “no supiera nunca que era un fantasma” tal como la efigie le dice . El hijo parte. 

Tiempo después, recibe noticias de un hombre mágico en el Templo del Norte capaz de pasar por el fuego y no quemarse, se inquieta porque tema que su hijo descubra su condición de mero simulacro. Un incendio en el Templo donde habita el soñador le hace finalmente descubrir un secreto, pasa por el fuego pensado que morir no era ya un problema para él y con sorpresa, humillación y temor, descubre que el fuego no lacera su carne, que las llamas que lo envuelven no dejan llagas y así toma conciencia de que él mismo es hijo de alguien que lo ha soñado, él mismo es un mero fantasma Dice el texto : “Así con alivio, con humillación, con terror, comprendió que él también era una apariencia, que otro estaba soñando”.

El gesto de crear hijo y de infligir en él amnesia es el gesto de su mismo origen, el ha sido hijo ignorante de su propio nacimiento, posee una amnesia que sólo él puede reconocer y así habita la misma genealogía y sabe entonces que no es el único creador El encuentro con el recuerdo de su origen otorgado por el destino es se el sueño de otro puede entonces reconocerse como un sueño dentro del sueño. Así comprende, en este gesto y su revelación, que lo que esta en juego en el sueño es precisamente es la falta de olvido . 

De Freud de Lacan y el olvido: 

Borges parece freudiano, sostiene en la fantasía de su relato una verdad sobre los sueños, tal como plante a Freud en la Interpretación de los sueños, que en tanto tanto formación del inconsciente el sueño, al interior del sujeto, concierne a la verdad en su estructura de ficción.
Freud en el texto antedicho dice respecto del sueño dentro del sueño, ese que le hace decir al soñante “estoy soñando”, es lo que le permite por un lado seguir durmiendo , pro eso lo llama el guardián del dormir, pero además indica que esa indicación que le da al soñante permite desvalorizar lo soñado, arrebatarle la realidad, con lo cual como decíamos antes el mismo sueño irrealisa lo soñado, es decir le da carácter de ficción. De este modo eso que también es un sueño por mas que el sujeto parezca el sujeto de al conciencia que dice “no es necesario que te despiertes sigue soñando”, esa desestimación logra desalojar la verdad que en sueño estaba despertando al soñante y es parte del sueño mismo. Indica que lo soñado es la figuración de una realidad que el sujeto ha borrado y que le vuelve como irrealidad, y aleja al soñante del verdadero deseo que lo habita.- Verdad o realidad se juega en ese decir del sueño y en esa angustia que despertaría al sujeto? Para Lacan la verdad y realidad no se recubren enteramente. La verdad aún cuando a medias habla (La cosa freudiana), lo real se soporta en tanto imposible de decir en el límite mismo de la palabra (Subversión del sujeto).

Para Lacan, siguiendo a Freud, no hay adecuación verdad -intelecto, ese capacidad humana de inteligible la realidad no implica habitar la verdad subjetiva. Más bien dirá que ella surge en tanto verdad despliega del intelecto en una discordancia e inadecuación a él. Emerge en la ficción y particularmente en las ficciones propias del sueño y del síntoma”. Tanto el sueño, como vía sea regia al discernimiento de lo inconsciente, como el síntoma que es denominado por Lacan ser- de-verdad posibilitan esa verdad sea develada. Esa verdad de lo no dado al sujeto así nomás se alimenta de olvido, que con su manto necesario para la conciencia y la existencia en tanto lazo social, nos permite habitar en ese entramado cotidiano- Podemos decir que , a manera de Platón, Lacan toma el tema de la Verdad como alétheia, no como el sentido haideggeriano, de desocultamiento, sino como algo mas ficcional centrado en su “falta- de -olvido”, La verdad descamina los senderos de Leto, la diosa griega del olvido, y es esto lo que su nombre indica : a- létheia, sin olvido, En esta dirección es que plantea que el síntoma y mas ́aún el sueño, en tanto  ficción de lo inconsciente, es retorno de una verdad desoída, una falta de olvido, destinada a revelarse. 
El poder de Nuestras- Otro- Representaciones , el Acto creador y el Acto analítico . El Libre albedrío 
Ese Otro me constituye, el deseo es el Deseo del Otro, nos dice Lacan, por eso la pretensión de ser original es una pretensión estéril. Lo es porque implica un acto ya realizado, el de advenimiento de cada Uno. Pensado desde este lugar¿ qué margen de libertad nos habita?. Hay dos lugares donde un sujeto se atreve a salir de los designios del Otro y poder transitar novedad sin tragedia. La tragedia cambia las posiciones subjetivas pero es un pasaje con dolor, muy por en cambio el arte y el psicoanálisis en su acto ofrecen ocasión de esa novedad, ambos se realizan en un espacio nuevo y antiguo a la vez. Nuevo en su producción, antiguo por ser ya un lugar de un pasado anterior: el de haber sido. Ese espacio que no por no haber sido no es realizado cada vez como novedad en un sujeto que se atreve. El atreverse del que hablamos los psicoanalistas es el de jugar una apuesta sin certeza de resultado, una apuesta que lleva en sí al sujeto a tener la convicción de no estar en la posición melancólica de morir en el intento o la maníaca de un poder de ficción que cae en el primer obstáculo. Es la posibilidad de avanzar por la propia huella cuando ha dejado de ser el camino trazado por otro. Morir sin tragedia es elegir destino, por fuera de los ideales del Otro que nos ha constituido, esos ideales que son la fuente de amor y de temor en nuestra vida,Ese pasaje es el que se atreve a decir lo propio en su obra, en el texto o en la decisión de vida en un acto personal por fuera de voces y miradas de los otros.

Para finalizar, si el poder de las representaciones del Otro que nos constituye actúa en nuestra vida con tanta fuerza ¿que será entonces la verdadera libertad, esa que nos propone el libre albedrío? La verdadera libertad no requiere de consenso, ni busca aprobación o desaprobación, es una  libertad que sólo se sostiene en la libertad de NO SER. Es a la que nos convoca el arte cuando crea por fuera del gusto del Otro o de la estética del conjunto. Es lo se produce en el acto analítico cuando el pasaje por el origen sin tragedia da lugar a un nacimiento nuevo.

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